Guardar bien no es solo apilar cajas: es proteger lo que vale para que salga del almacén igual que entró. Ya sea por una mudanza, una remodelación o falta de espacio, esta guía le explica cómo almacenar con seguridad y qué opción le conviene.
Vanes, bines y áreas: ¿cuál necesita?
- Vanes: contenedores de madera sellados e individuales. Ideales para el contenido de una casa o apartamento que quiere mantener junto, cerrado y protegido del polvo.
- Bines: módulos para volúmenes medianos, cuando guarda menos cosas o por períodos más cortos.
- Áreas: espacio abierto para grandes volúmenes, mobiliario de oficina o almacenaje de largo plazo.
- ¿No sabe cuál? Díganos qué guarda y por cuánto tiempo, y le recomendamos la opción exacta sin que pague de más.
Cómo preparar lo que va a guardar
- Limpie y seque todo antes de guardarlo: la humedad atrapada genera moho y malos olores.
- Desarme lo que pueda (camas, mesas) y guarde tornillos y piezas en bolsas etiquetadas pegadas al mueble.
- Use cajas uniformes y resistentes; no las sobrecargue para que se puedan apilar sin aplastarse.
- Proteja electrodomésticos: vacíelos, descongele el refrigerador y deje las puertas entreabiertas.
- Envuelva colchones y muebles tapizados; cubra superficies de madera para evitar rayones.
Inventario y acceso
- Haga una lista de lo que guarda y numere las cajas; una foto del contenido de cada caja ahorra mucho tiempo después.
- Ponga lo que podría necesitar antes al frente y de fácil acceso.
- Acuerde con nosotros cómo y cuándo puede acceder a su almacenaje.
Lo que no conviene almacenar
- Alimentos, plantas o cualquier cosa perecedera que atraiga plagas.
- Líquidos inflamables, gas, pintura y químicos.
- Documentos irremplazables, joyas o efectivo: eso viaja con usted (vea nuestra guía del día de mudanza).
¿Su empresa necesita guardar archivos y expedientes en lugar de muebles? Tenemos una solución dedicada: vea la guía de FileBox.